■ Terrazas de los Andes presenta su nuevo Reserva Pinot Noir
Elaborado con uvas provenientes de sus viñedos de altura en el Valle de Uco. Este Pinot Noir destaca por su frescura, acidez y perfil aromático.
Aunque todavía ocupa una pequeña porción de la superficie cultivada en el país, el Pinot Noir es una de las variedades que más interés despierta entre enólogos, sommeliers y consumidores atentos a los nuevos estilos de vino. Es una cepa sensible, de maduración temprana, que requiere climas fríos y una gran precisión en el viñedo. Justamente por eso, ciertas zonas altas del Valle de Uco tienen las condiciones ideales para que la uva exprese frescura, acidez natural y esa delicadeza aromática que la caracteriza.
Este nuevo vino de Terrazas de los Andes se elabora con uvas provenientes de dos de sus viñedos más altos: Caicayén (1230 msnm) y El Espinillo (1650 msnm), ambos ubicados en la región de Gualtallary, una de las zonas más prestigiosas del Valle de Uco. Su terroir de clima frío y suelos calcáreos, combinados con la altitud, permiten que la uva desarrolle una frescura y complejidad única, incorporando un nuevo perfil de sabor a la línea Reserva.
“Nuestra experiencia en el manejo de viñedos de altura nos ha permitido descubrir una expresividad aromática única que ciertos varietales pueden alcanzar en las zonas más frías y elevadas cercanas a la Cordillera de los Andes, y este Pinot Noir no es la excepción. Proveniente de dos de los viñedos más altos de Terrazas de los Andes en Gualtallary, Valle de Uco, este vino se destaca por su intensa expresión aromática, excelente acidez, y notable equilibrio”, comentó Lucas Löwi, director general de Bodega Terrazas de los Andes.
Vinificado cuidadosamente, Terrazas de los Andes Reserva Pinot Noir combina técnicas tradicionales como el pisoneo y los remontajes suaves para lograr una extracción controlada y precisa de los compuestos aromáticos y los taninos deseados, durante la maceración. Posteriormente, el vino realiza una crianza en cubas de roble francés, lo que le otorga mayor estructura y elegancia.
El resultado es un vino con una expresión aromática intensa, destacando aromas de fruta fresca, como cereza, guinda, frutilla, y un toque de kirsch, aportando profundidad y complejidad. En boca, se presenta con una acidez fresca, y un centro de boca jugoso y envolvente. De final suave y sedoso, que envuelve el paladar en una experiencia equilibrada y placentera.
Precio sugerido: $15000
Aunque todavía ocupa una pequeña porción de la superficie cultivada en el país, el Pinot Noir es una de las variedades que más interés despierta entre enólogos, sommeliers y consumidores atentos a los nuevos estilos de vino. Es una cepa sensible, de maduración temprana, que requiere climas fríos y una gran precisión en el viñedo. Justamente por eso, ciertas zonas altas del Valle de Uco tienen las condiciones ideales para que la uva exprese frescura, acidez natural y esa delicadeza aromática que la caracteriza.
Este nuevo vino de Terrazas de los Andes se elabora con uvas provenientes de dos de sus viñedos más altos: Caicayén (1230 msnm) y El Espinillo (1650 msnm), ambos ubicados en la región de Gualtallary, una de las zonas más prestigiosas del Valle de Uco. Su terroir de clima frío y suelos calcáreos, combinados con la altitud, permiten que la uva desarrolle una frescura y complejidad única, incorporando un nuevo perfil de sabor a la línea Reserva.
“Nuestra experiencia en el manejo de viñedos de altura nos ha permitido descubrir una expresividad aromática única que ciertos varietales pueden alcanzar en las zonas más frías y elevadas cercanas a la Cordillera de los Andes, y este Pinot Noir no es la excepción. Proveniente de dos de los viñedos más altos de Terrazas de los Andes en Gualtallary, Valle de Uco, este vino se destaca por su intensa expresión aromática, excelente acidez, y notable equilibrio”, comentó Lucas Löwi, director general de Bodega Terrazas de los Andes.
Vinificado cuidadosamente, Terrazas de los Andes Reserva Pinot Noir combina técnicas tradicionales como el pisoneo y los remontajes suaves para lograr una extracción controlada y precisa de los compuestos aromáticos y los taninos deseados, durante la maceración. Posteriormente, el vino realiza una crianza en cubas de roble francés, lo que le otorga mayor estructura y elegancia.
El resultado es un vino con una expresión aromática intensa, destacando aromas de fruta fresca, como cereza, guinda, frutilla, y un toque de kirsch, aportando profundidad y complejidad. En boca, se presenta con una acidez fresca, y un centro de boca jugoso y envolvente. De final suave y sedoso, que envuelve el paladar en una experiencia equilibrada y placentera.
Precio sugerido: $15000